Un “Aunque” que cambia las cosas.

Salmo 40.17: “Aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensará de mí: Mi ayuda y mi libertador eres tú; Dios mío, no te tardes.”

Muy pocas veces en mi vida, me he sentido tan triste como hasta hace un momento. Esperaba que fuera cierto que llorar aliviaba el alma, de la tristeza, pero me temo que en esta ocasión no ha surtido efecto alguno, por mas que he llorado no he alcanzado aliviarme. Veras que hasta intente hablarlo, pero, no lo pude expresar, y termine hablando de otro tema para nada relacionado, también me arrodille a orar pero no encontré palabras para expresarle a Dios lo que sentía, así que finalmente, hice lo que me enseñaron desde niña, buscar en la Biblia esperando encontrar algo que secara mis lagrimas y consolara mi corazón, que estaba atropellado, por describirlo en un lenguaje mas grafico y pintoresco, por esa tristeza.

 

 

Buscando ese algo, y digo “algo” por que te confieso que no sabia exactamente que o donde buscar, encontré una palabra que sacudió  mi tristeza, leí en el salmo 40.17: “aunque afligido yo y necesitado Jehová pensara en mi, mi ayuda y mi libertador Dios mío no te tardes” Que alivio tan poderoso, ¿y sabes donde lo encontré? Fue justo en la palabra inicial: “aunque” esa sola conjunción me sacudió. Y es que es más que una simple conjunción, una conjunción es una objeción que no impide el desarrollo de la condición principal. Que bien, esta conjunción “aunque” en este pasaje, cumple con su labor. La pregunta es entonces, ¿Cuál es tu condición? y ¿cual es tu “aunque”?, la mía es mi tristeza; y la tuya quizás sea “aunque este enfermo”, “aunque este en prueba”, “aunque este en dificultades”; “aunque pierda lo que mas amo”, “aunque me sienta sola/o”; “aunque no tenga dinero y falte todo…” Ponle un nombre a tu condición y conjunción.

Si me lo permites te explico mejor, cuando nos sentimos angustiados nuestros sentimientos nos hacen ver como que no hay nada que pueda alterar o cambiar el panorama para nosotros, esa tristeza que sentimos. Esa es nuestra condición principal. El salmista se sintió triste un día, tal como nosotros y expreso: “aunque afligido yo y necesitado, Jehová pensara en mi…” Ese “aunque” inicial implica “pese a…” fíjate que el no ignora, ni pasa por alto o trata de obviar sus sentimientos. El dice: “si es cierto estoy atropellado por esta tristeza, por esta aflicción, esta es mi condición principal”, pero también establece una conjunción un “aunque”, es decir una objeción que no contradice, ni impide el desarrollo de su condición principal, pues la tristeza estaba presente, como la mía y tal vez la tuya sigue aquí, pero con ese “aunque” le da a esta un nuevo giro. “Aunque…” “Por encima de, pese a… aun cuando estoy afligido y necesito”, dice el salmista. El se hace saber, que hay un pequeño espacio, en su condición que cambia todas las cosas. Y dice “Aunque (…) Jehová pensara en mí…” Dios me tomara en cuenta. Pero que tremendo!!!!!! “Aunque afligida yo y necesitada estaré en el pensamiento de Jehová”

¿Alguna vez has sentido lo que yo llamo el síndrome del “no pensado/a”? Sabias que, el que no ocupemos el pensamiento de alguien en nuestros momentos difíciles o en ciertas circunstancias, nos puede hacer sentir afligidos. Cuantas veces has dicho “nadie me entiende” o “nadie piensa en mí” “a nadie le importa como me siento”, ese es el “síndrome del no pensado/a” y es justo el sentimiento detrás de la expresión del salmista.

Pero, ante y pese a ese sentimiento el salmista declara, “(…) Jehová pensara en mi…” mi  aflicción y mi necesidad no serán ignoradas por Dios, El no solo se acordara de mi de vez en cuando, sino que piensa en mi, ocupare  su pensamiento, pese a que estoy en aflicción y necesitada. Seré pensada por El, y quien mejor para que me piense, sino aquel que es mi ayuda y mi libertador.

Entonces, mi corazón recibe fortaleza en medio de la tristeza, ya no me ahoga el que “otros” no piensen en mi, pues aunque afligida yo y necesitada de muchas cosas físicas y/o emocionales, Jehová mi amoroso padre, pensara en mi y cuando este en su pensamiento, se acordara de proveer todo lo que necesito y cumplir su propósito en mi vida.

Yo estaré en su pensamiento y El será mi ayuda y mi libertador. Así que, Jehová, aunque estemos en medio de muchas situaciones, piensa en nosotros, Y por favor no te tardes!!!! 

“Señor ante traigo mi corazón y cada corazón afligido en este momento, somos muchos necesitando que alguien piense en nosotros, que ese alguien que nos piense seas Tu. Se tu la ayuda y libertad, aunque nos ahogue la aflicción y la necesidad. ¡Dios Mío no te tardes!!!! Y gracias por ese “aunque”  y por serlo tú, pues cuando eres Tu nuestro “aunque” todo cambia, y por sobre nuestra condición principal, pese a nuestra realidad, tenemos asegurada la ayuda y la libertad de gozarnos en Ti,  Amen.

 

 

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2 comentarios en “Un “Aunque” que cambia las cosas.

  1. Querida Mariela,

    Como me ha ayudado esta meditacion en este momento, gracias a Dios por la tristeza por la cual pasaste que te permitio escribir esto, posiblemente para que en este dia yo pudiera meditar en ese “Aunque” del Senor.

    Sigue dando espacio a Dios para hacer en tu vida lo que el hace mucho tiempo te prometio.

    Tu Madre,

  2. Dios te bendiga, ha sido un gozo leer el aliento de Dios a mi vida a traves de tus palabras, que tu vida siga siendo para El como un perfume a sus pies.

    Muchas Gracias!! Tambien amo escribir, y este escrito ha edificado mi vida.

    Dios te bendiga!!

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